Menú Cerrar

Los 10 errores más comunes de tu rutina de belleza

Cabecera The Moisturizer - Los 10 errores más comunes de tu rutina de belleza

The Moisturizer - Comparte en Instagram     The Moisturizer - Comparte en Facebook (@imthemoisturizer)     The Moisturizer - Comparte en Pinterest (@imthemoisturizer)     The Moisturizer - Comparte en Twitter     The Moisturizer - Comparte en Whatsapp 

¡Hola hola! Hoy quiero hablar de los errores más comunes que todos hemos cometido alguna vez al cuidar de nuestra piel. Normalmente, cuando empezamos a preocuparnos por cuidar de nuestra piel pensamos que la forma adecuada de hacerlo es limpiándola con todas nuestras energías y aplicando medio tarro de crema hidratante (cuando nos acordamos de que existe). La realidad es que cuidar bien de nuestra piel es fácil si sabes cómo.

En este artículo he querido incluir los diez errores más habituales, aunque eso no significa que sean todos los que se pueden cometer. Aquí tienes mi listado con los más importantes, sigue leyendo para averiguar por qué al cometerlos no estás ayudando a tu piel.

  1. No utilizar protector solar.
  2. No beber suficiente agua.
  3. No hacer el test del parche.
  4. Dormir con maquillaje.
  5. Utilizar limpiadores demasiado agresivos.
  6. Tocarte la cara.
  7. Utilizar cosméticos caducados.
  8. Abusar de los ácidos.
  9. Aplicar los productos directamente en la cara.
  10. No ser paciente y constante con tus rutinas de belleza.

 .

 

1. NO UTILIZAR PROTECTOR SOLAR.

Soy muy insistente con el protector solar, tenemos que utilizarlo a diario, sin excepción.   Sí, aunque esté nublado o lloviendo. No vale con usarlo exclusivamente al ir a la playa. El protector solar es necesario aunque no salgas de la oficina o del coche. ¿Y por qué? Pues porque los rayos ultravioleta dañan constantemente nuestra piel, incrementando el riesgo de padecer cáncer y haciendo más visibles los signos de la edad. Utilizando un protector solar de factor SPF50 y PA++++ (en este artículo explico qué significa eso realmente) nos protegemos frente al 98% de la radiación. Es un gesto muy sencillo y que te ayuda a prevenir problemas de salud muy graves, así que no olvides aplicar un buen protector solar cada mañana (y de reaplicarlo después). No pienses que el protector solar tiene que ser denso o muy espeso, a día de hoy hay formas super ligeras y que nos aportan una protección fantástica. Si todavía no has encontrado tu protector solar perfecto aquí tienes una comparativa con algunos de los mejores que he utilizado. 

 .

 

2. NO BEBER SUFICIENTE AGUA.

Normalmente, llevamos un ritmo de vida tan acelerado que no nos permitimos parar un momento a beber un vaso de agua y no somos conscientes de la importancia de este gesto.

El agua es uno de los componentes más importantes de nuestra piel. Está presente en todas sus capas, ayudando a mantener su estructura (en otras palabras, previniendo la aparición de arrugas) y protegiéndonos frente a muchos agentes externos tales como la contaminación, la radiación ultravioleta, el polvo, la temperatura, etc. Si normalmente no bebemos suficiente agua nuestro cuerpo no funcionará correctamente y nuestra piel terminará por resentirse, y al estar deshidratada serán más frecuentes los brotes de acné y las arrugas y líneas de expresión aparecerán con mayor facilidad. ¿La solución? Por una parte, es importante que bebas al menos dos litros de agua al día. Además, es necesario que mantengas tu piel bien hidratada. Una buena crema hidratante te ayudará a mantener tu piel en perfecta forma, aquí te explico cómo dar con la ideal para tu tipo de piel.

 .

 

3. NO HACER EL TEST DEL PARCHE.

En este otro artículo os hablé en detalle del test del parche. Esta prueba de tolerancia nos permite ver si nuestra piel reacciona bien a un producto antes de introducirlo por completo en nuestras rutinas de belleza. De esta forma, si el producto causa alguna reacción indeseada sabremos que puede resultarnos potencialmente irritante. 

Entiendo que cuando compramos un nuevo cosmético es muy fácil dejarse llevar y querer empezar a utilizarlo inmediatamente. Sin embargo, si no hacemos correctamente el test del parche, ese producto puede causarnos irritación. Al hacer el test del parche evitamos que esa potencial reacción negativa ocurra en toda nuestra cara, limitándola a un pequeño trocito de piel tras nuestra oreja o en el brazo. Recuerda que el test del parche no es infalible, por lo que debes incorporar los productos a tu rutina uno a uno para confirmar que tu piel los tolera adecuadamente. Es posible que nunca hayas tenido algún problema de este tipo, pero te aseguro que te alegrarás de haberlo detectado con antelación en lugar de dañar la piel de tu rostro.

 .

 

4. DORMIR CON MAQUILLAJE.

A todos nos ha pasado esto alguna vez: llegamos a casa a las tantas, muertos de sueño y con ganas de dormir hasta el mediodía. De repente, te miras al espejo y te das cuenta de que tienes que hacerte tu rutina de belleza. Probablemente pienses: bueno, no pasa nada por no desmaquillarme hoy, un día es un día. ¡Error!

Al dormir con el maquillaje sobre la piel contribuyes a que esta se deshidrate y no la nutres adecuadamente. Por otra parte, al no lavarte la cara, todas las impurezas que se han ido depositando sobre tu rostro (incluido el propio maquillaje), pueden obstruir los poros y facilitan la acción de los radicales libres (moléculas que, en el caso de la piel, se dedican a dañar a otras células, lo que acelera el envejecimiento y la aparición de arrugas y líneas de expresión). 

Sé que a veces da mucha pereza (a mí también me la da), pero la sensación al dormir con la cara limpia e hidratada es mucho mejor que con maquillaje sobre la piel. Además, tu piel te agradecerá muchísimo esos cinco minutos que dedicas a tu rutina de belleza.

Recuerda que la mejor forma de desmaquillarte es haciendo una doble limpieza, ya que así conseguirás retirar de forma eficaz tanto el maquillaje como el resto de impurezas. Para ello, utiliza primero un limpiador de base aceite (como este Klairs Gentle Black Deep Cleansing Oil, que puedes encontrar en Amazon, en Mankind, en Wishtrend y en Yesstyle y, a continuación, otro limpiador de base agua (como este ByWishtrend Acid-duo 2% Mild Gel Cleanser, que puedes encontrar en Wishtrend, en Yesstyle y en Amazon).

 .

 

5. UTILIZAR LIMPIADORES DEMASIADO AGRESIVOS.

Este es uno de los errores más clásicos de nuestras rutinas de belleza, especialmente si tienes piel grasa o mixta (como yo). Normalmente pensamos que si nuestra piel está especialmente grasa o tenemos granitos la solución es utilizar un limpiador potente que retire todo ese exceso de aceite. Tendría sentido, ¿no? Menos aceite supone menos granitos. Pues no, nuestra piel no funciona así.

Como probablemente recuerdes de este otro artículo, la capa más superficial de la piel la conforma una emulsión de agua y aceite. Si no hay un equilibrio adecuado, la piel tiende a buscarlo produciendo más de lo uno o lo otro. ¿Y por qué tienes que saber esto? Porque, al utilizar limpiadores demasiado agresivos, deshidratamos nuestra piel y esta trata de recuperar su equilibrio produciendo más aceite del que necesita. De esta forma, entramos en un círculo vicioso en que nos queremos lavar más la cara (y con productos cada vez más potentes) pero al hacerlo sólo conseguimos un mayor desequilibrio y que aparezcan más granitos.

Me he centrado en el ejemplo del acné, pero esto es aplicable a todos los casos, ya que el uso de limpiadores demasiado agresivos también facilita que, quienes tengáis la piel seca la notéis mucho más tirante (por ese desequilibrio del que os he hablado). Además, si tratas de prevenir las arrugas y líneas de expresión, este tipo de limpiadores van a conseguir justo lo contrario.

Lavarse bien la cara no es difícil, pero si tienes dudas seguro que te viene bien leer este otro artículo. Te aconsejo utilizar limpiadores suaves pero eficaces como este de ByWishtrend, que puedes encontrar en Wishtrend, en Yesstyle y en Amazon y que es perfecto si tienes la piel grasa o mixta, o este otro de Cerave, que puedes encontrar en Amazon, en Lookfantastic y en Mankind, que funciona genial sobre piel normal o seca.

 .

 

6. TOCARTE LA CARA.

Cuántas veces nos han dicho en la adolescencia “¡Ya te has vuelto a tocar la cara!” y hemos pensado “si no es para tanto”. La realidad es que no debemos tocarnos la cara. No me refiero exclusivamente a esas escabechinas tan relajantes en las que acabamos con todos los granitos y puntos negros. En general, mientras menos te toques la cara, mejor. 

Piensa en todas las cosas con las que entras en contacto a diario: las llaves de casa, puertas, el teclado del ordenador, el volante del coche, bolígrafos y cientos de cosas más de las que no somos conscientes. Si no te lavas las manos y te tocas la cara, estás ayudando a que todos los microorganismos y partículas que había en esas superficies se depositen sobre la piel, comenzando a dañarla innecesariamente. Además, si tienes algún granito o herida y lo tocas, estás contribuyendo a una posible infección que no agradecerás en absoluto. 

No te toques la cara salvo cuando vayas a hacer tu rutina de belleza. Y, por supuesto, lávate las manos antes de hacerla.

 .

 

7. UTILIZAR COSMÉTICOS CADUCADOS.

En este artículo os hablé en detalle acerca de la caducidad de los cosméticos. 

En algún momento, todos nos hemos encontrado con un producto perdido al fondo de un cajón o un bolso y que teníamos muchas ganas de utilizar. Sin embargo, al fijarnos bien hemos visto que estaba caducado y hemos pensado: ¿qué más da? Si es sólo un cosmético.

Al utilizar cosméticos caducados no sólo nos exponemos a que no nos aporten el resultado que buscamos, sino que es posible que estos nos causen irritación u otros problemas dermatológicos graves. Recuerda mirar bien la fecha de caducidad de los productos y prestar atención a la duración del producto una vez abierto para así evitar que expiren antes de terminarlos.

 .

 

8. ABUSAR DE LOS ÁCIDOS.

Los ácidos son, quizás, unos de los ingredientes más interesantes que podemos incorporar a nuestras rutinas de belleza. Sin embargo, ya que son ingredientes muy potentes, hay que utilizarlos correctamente. Aquí te dejo mi guía sobre ácidos, en la que explico en detalle cómo debes usarlos.

Hay ciertas recomendaciones que debemos tener en cuenta siempre que utilicemos ácidos, tales como aplicarlos siempre en nuestras rutinas de noche, no combinarlos entre sí (ni con otros ingredientes con los que sean incompatibles) y utilizar protector solar todas las mañanas. 

Una de las cosas que más me gustan de los ácidos es lo eficaces que son. Nos ayudan a mejorar el tono y la textura de la piel, a deshacernos de las manchas y a mejorar las arrugas y las líneas de expresión. ¿Suena bien, verdad? Sin embargo, precisamente como consecuencia de esa gran eficacia no debemos abusar de ellos, ya que podemos acabar sobreexfoliando y dañando la barrera de la piel, lo que nos traerá consecuencias muy negativas. Si quieres empezar a incorporar ácidos a tu rutina lo mejor es empezar un día por semana (siempre y cuando no hayamos tenido problemas al hacer el test del parche) y, a medida que tu piel adquiera tolerancia, ir incrementando muy poco a poco la frecuencia hasta hacerlo tres o cuatro veces a la semana. Te aseguro que así conseguirás un resultado estupendo.

 .

 

9. APLICAR LOS PRODUCTOS DIRECTAMENTE EN LA CARA.

En más de una ocasión he visto a gente aplicarse los cosméticos en el rostro directamente con el gotero o el aplicador del envase. 

Hay varios motivos por los que debes aplicar todos los productos en la mano antes de extenderlos por la piel. En primer lugar, si utilizas directamente el gotero o el aplicador para extender el producto es muy fácil terminar contaminándolo y exponiendo innecesariamente todo el producto que haya en el interior del envase a los microorganismos y partículas de tu rostro (lo que puede acelerar su caducidad). Además, al aplicar primero el producto en la mano podrás controlar mejor la cantidad que utilizas, asegurándote así de no utilizar demasiado (ni demasiado poco). 

 .

 

10. NO SER PACIENTE Y CONSTANTE CON TUS RUTINAS DE BELLEZA.

Hay dos factores muy básicos y muy importantes para que nuestras rutinas de belleza sean eficaces. El primero es muy sencillo: debes aplicar los productos en el orden correcto, ya que de lo contrario tu piel no los absorberá correctamente y la rutina no te aportará todo lo que debe. En este otro artículo hablo del orden adecuado para aplicar los productos de tu rutina de belleza. El otro factor es la constancia. A veces queremos que nuestra rutina empiece a dar grandes resultados desde el primer momento, pero tenemos que ser constantes para ver sus frutos.

Aquí quiero hacer mención a otro error habitual, y es que con frecuencia queremos utilizar demasiados productos a la vez o cambiarlos constantemente. No por utilizar muchos activos muy potentes al mismo tiempo vamos a conseguir mejores resultados, de hecho es fácil que consigamos un efecto contrario al deseado. Es mejor incorporar nuevos productos a nuestras rutinas poco a poco que usarlos todos a la vez. Como dije antes, debemos ser pacientes para que nuestras rutinas de belleza nos aporten todo lo que buscamos.

 

 

Espero que este post te haya servido para identificar algunos de los errores más habituales de tu rutina de belleza y empezar a corregirlos a partir de ahora. ¿Cometías alguno de ellos? ¿Hay algún otro que no hayas encontrado en esta lista? ¡Dímelo en la sección de comentarios!

 

Si te ha gustado este artículo y quieres seguir aprendiendo sobre cómo cuidar mejor de tu piel te interesará leer estos otros:

 

COMPÁRTELO:
The Moisturizer - Comparte en Instagram     The Moisturizer - Comparte en Facebook (@imthemoisturizer)     The Moisturizer - Comparte en Pinterest (@imthemoisturizer)     The Moisturizer - Comparte en Twitter     The Moisturizer - Comparte en Whatsapp 

¿Te ha gustado mucho este artículo y quieres que escriba más?

●  Sígueme y compártelo en FacebookInstagram y Pinterest, así ayudaré a más gente a cuidar mejor de su piel.

●  Comenta y da likes a mis publicaciones en redes sociales para dar más visibilidad a mi trabajo.

●  Si quieres comprar algún producto que he recomendado, usa los enlaces que encuentras en cada artículo. A ti te costará lo mismo, pero yo recibiré una pequeña comisión (aprox. 5%) que me ayuda a seguir con este blog.

The Moisturizer - Quién soy

Soy Nacho, un apasionado de la cosmética. Me encanta aprender y compartir lo que sé sobre el cuidado de la piel y leo artículos científicos para que tú no tengas que hacerlo. Quiero romper estereotipos porque creo que la cosmética no tiene género: la piel es piel.

2 Comentarios

  1. Belinda

    Muy buen post! y feliz! ya que solo cometo el error de no hacer el test del parche, realmente se que es cierto lo que dices, pero si lo hago asi, es por qué conozco mi piel y se que es muy tolerante y que no tengo ningun tipo de problemas, sequedad, eccema, rosacea, deshidratación…. en cuanto a la aplicación directamente en la cara, lo que son serums muy acuosos, como ejemplo el Argeriline de The Ordinary, o Niacinamida, que los aplico directamente, pero el gotero no toca mi piel.

    • Nacho · The Moisturizer

      Muchas gracias Belinda!😊

      Todavía me han quedado bastantes errores más por escribir pero eso lo dejaré para siguientes post, que sino este se hacía eterno 😉

      El test del parche es importante porque aunque no tengas una piel especialmente sensible (como también es mi caso) puede ser que ciertos ingredientes te causen reacción sin saberlo pero me alegra que no hayas tenido ningún susto todavía.

      En cuanto a lo del gotero, mientras no te toque la cara no hay problema pero ya he visto a mucha gente en vídeos que directamente lo restriegan y me parecía importante señalarlo.

      Que tengas un buen día!
      Nacho.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

error: Copyright © The Moisturizer