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¿Qué activos puedes combinar en tu rutina de belleza?

Cabecera The Moisturizer - ¿Cómo combinar activos en tu rutina de belleza?

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¡Hola! Hoy por fin vais a poder leer mi guía sobre uno de los temas de los que más me preguntáis: ¿qué ingredientes puedo combinar en mis rutinas de belleza? Normalmente, cuando empezamos a aprender sobre el cuidado de la piel nos sentimos abrumados por la inmensa cantidad de activos y lo que nos pueden aportar, sin embargo pronto aprendemos que hay algunos que deben combinarse con cautela o, de lo contrario, dañaremos nuestra barrera de la piel. ¿Quieres saber cómo combinar los distintos activos de tu rutina de belleza? ¡Sigue leyendo!

He dividido este artículo en cuatro apartados para que puedas entender fácilmente todo lo que implica combinar activos:

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1. LA IMPORTANCIA DE CONOCER TU PIEL.

Tú eres quien mejor conoce tu piel. Sabes qué tipo de piel tienes (y, si todavía no lo sabes, puedes averiguarlo leyendo este otro post) y cuáles son tus necesidades concretas. ¿Por qué es tan importante esto? Porque es muy fácil encontrar infinidad de rutinas de belleza y consejos genéricos, pero sólo atendiendo a las necesidades específicas de tu piel podrás ajustar tu propia rutina de belleza para conseguir lo que realmente buscas. 

Por suerte, a día de hoy hay una variedad enorme de cosméticos, por lo que existen alternativas para cada uno de nosotros. Soy consciente de que, en ocasiones, esa gran variedad puede ser abrumadora, te planteas qué crema hidratante quieres comprar y de repente ves que hay infinidad de posibilidades, ¿cuál será la tuya? 

A la hora de crear una rutina de belleza es importante partir desde una rutina básica de limpieza, hidratación y protección solar. Esto es lo más elemental que necesitas para empezar a cuidar de tu piel, y una vez des con los productos adecuados (algo que podrás apreciar en tu propia piel) podrás pensar en incorporar productos o tratamientos concretos que te ayuden a mejorar tus preocupaciones (como pueden ser el acné, las manchas o las arrugas). Con tu rutina básica de belleza empezarás a dar a tu piel los cuidados que necesita para mantenerse sana. 

¿Por qué es importante tener una barrera de la piel sana? Porque la barrera de la piel (lo que también conocemos como manto ácido o barrera hidrolipídica) es la capa más externa de nuestra piel, nuestra primera línea de defensa frente al mundo que nos rodea (desde la radiación ultravioleta hasta la contaminación). Una barrera de la piel dañada implicará que los problemas de la piel que nos preocupan puedan verse agravados, pero una barrera de la piel sana nos permite tratarlos de manera más eficaz. Además, debemos tener en cuenta que una piel irritada asimilará peor los cosméticos que utilicemos (de forma que nos resultará más complicado conseguir los resultados que busquemos) y, además, envejecerá de manera más rápida. 

Si no cuidamos de nuestra piel o utilizamos cosméticos de forma inadecuada (ya sea porque no usamos aquello que realmente necesitamos, porque queremos incorporar muchos al mismo tiempo o porque combinamos activos sin que nuestra piel haya adquirido tolerancia) podremos acabar dañándola a largo plazo. Por eso, como he explicado en este mismo apartado, si quieres una piel sana es importante que dediques tiempo a conocerla y a darle los cuidados que necesita. 

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2. ACTIVOS FÁCILMENTE COMBINABLES.

Para saber realmente qué es un activo debemos entender los tres tipos principales de ingredientes que incorporan nuestros cosméticos: excipientes (el vehículo o base sobre la que se desarrolla el producto), aditivos (que ayudan a mejorar la conservación o sensorialidad del cosmético) y activos (que aportan el resultado concreto que buscamos). A día de hoy, hay una gran tendencia hacia cosméticos centrados alrededor de un solo activo, lo que permite que averigüemos de forma más sencilla cuáles de estos ingredientes son los más adecuados para nuestras necesidades. En otros casos podemos encontrar cosméticos que incorporan varios activos, lo que les permite actuar de forma sinérgica y actuar sobre varias preocupaciones al mismo tiempo. En mi opinión, no hay unos mejores que otros, lo más importante al final es dar con los que te aportan lo que realmente buscas y necesitas. 

A la hora de crear una rutina de belleza empezarás a leer nombres que antes te resultaban por completo desconocidos: retinoides, antioxidantes, péptidos, ácidos exfoliantes, etc. En ese momento seguramente te preguntes cuáles son los que realmente necesitas. En el apartado “Aprende – Ingredientes” del blog podrás ver distintas guías sobre varios tipos de ingredientes, así los podrás conocer en mayor profundidad. Algo elemental que debes tener en cuenta es que hay ciertos ingredientes que son potencialmente irritantes y otros que son más fácilmente combinables. 

Entre los ingredientes fácilmente combinables se encuentran dos muy populares y por los que habitualmente me preguntáis: el ácido hialurónico y la niacinamida. El ácido hialurónico es un humectante muy eficaz, por lo que ayuda a atraer agua hacia el interior de la piel y que esta se mantenga correctamente hidratada. Aquí puedes ver una comparativa con mis serums favoritos de ácido hialurónico. Por su parte, la niacinamida es un antioxidante con distintas propiedades que lo hacen especialmente interesante, ya que ayuda a reequilibrar los niveles de aceite de la piel y a prevenir la aparición de rojeces. Ambos ingredientes pueden combinarse con los demás activos que incluyas en tu rutina de belleza sin que tengas que preocuparte por su potencial irritación.

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3. ACTIVOS POTENCIALMENTE IRRITANTES.

La lista de ingredientes potencialmente irritantes es relativamente larga, e incluye (entre otros) a los retinoides, a los ácidos exfoliantes y a ciertas formas de vitamina C. Como mencionaba antes, la irritación no solo promueve el envejecimiento prematuro de la piel, sino que también reduce la eficacia de los cosméticos que utilizamos y, por tanto, impide que podamos resolver adecuadamente nuestras principales preocupaciones. A continuación, voy a hablar brevemente sobre esos activos potencialmente irritantes para que seas consciente de lo que te pueden aportar y que así sepas si son la incorporación que necesitan tus rutinas de belleza.

The Moisturizer - Combinar activos potencialmente irritantes

Los retinoides (derivados de la vitamina A) son posiblemente mi conjunto favorito de ingredientes en cosmética. En mi guía sobre retinoides hablo en más detalle acerca de ellos, y si te preocupan las arrugas y líneas de expresión seguro que antes o después te animas a probarlos, ya que son muy eficaces a la hora de reducirlas, puesto que aceleran el proceso de renovación celular y facilitan la reparación de las fibras de colágeno y elastina, responsables de mantener nuestra piel firme y elástica. Además de esto, se utilizan como tratamiento para combatir el acné. Sin embargo, debemos utilizarlos con cuidado (te recomiendo seguir las indicaciones de mi guía sobre retinoides), permitiendo que la piel adquiera tolerancia, para así evitar la irritación y siendo siempre muy concienzudos a la hora de utilizar protector solar (si todavía no has encontrado un protector solar que te guste, te recomiendo echar un vistazo a esta comparativa).

Los ácidos exfoliantes, sobre los que hablo en esta guía, son un conjunto muy amplio de ingredientes entre los que encontramos (principalmente) a los alfahidroxiácidos (AHAs o Alpha Hydroxy Acids en inglés) y a los betahidroxiácidos (BHA o Beta Hydroxy Acids). Los ácidos exfoliantes nos ayudan a mejorar la textura y luminosidad de nuestra piel rompiendo los enlaces entre las células muertas de su superficie, favoreciendo así el proceso de renovación celular. Sin embargo, si abusamos de ellos, corremos el riesgo de sobreexfoliar nuestra piel, dañando seriamente la barrera de la piel. Igual que sucede con los retinoides, es fundamental utilizar protector solar a diario para garantizar que nuestra piel está bien protegida de la radiación ultravioleta. Cada ácido exfoliante tiene unas características particulares que lo diferencian de los demás, por lo que te aconsejo leer mi guía sobre cómo empezar a usar ácidos exfoliantes para averiguar si los necesitas, cuál es el más adecuado para ti y la forma correcta de utilizarlos.

La vitamina C (acerca de la que puedes leer más aquí) es un antioxidante que, dependiendo de su concentración y pH puede actuar también como exfoliante. Esto implica que, según el cosmético que utilicemos, al aplicarla debemos seguir las mismas precauciones que con los demás ácidos exfoliantes, evitando la sobreexfoliación y la exposición a la radiación ultravioleta, siendo muy consistentes con el uso de protector solar. 

Aunque hay más ingredientes que pueden resultar potencialmente irritantes, estos son algunos de los más comunes. Ahora que los conoces ya sabrás que debes prestar especial atención al usarlos para así evitar dañar tu barrera de la piel.

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4. CÓMO COMBINAR ACTIVOS POTENCIALMENTE IRRITANTES.

A estas alturas seguramente te estarás preguntando cuál es la forma adecuada de incorporar los distintos activos a tus rutinas de belleza si lo que necesitas es combinarlos. Si has leído mis guías sobre retinoides, ácidos exfoliantes y vitamina C habrás visto que la mayoría de ellos se recomienda aplicarlos en tu rutina de noche. Esto puede resultarnos conflictivo, ya que posiblemente quieras utilizar más de uno en tu rutina de noche. Entonces, ¿qué debes hacer para combinar activos potencialmente irritantes?

En primer lugar, no me canso de insistir en la importancia de hacer el test del parche antes de incorporar nuevos cosméticos a nuestra rutina de belleza, ya que es una manera muy sencilla de averiguar si nuestra piel puede reaccionar de manera negativa a su uso. Esto también implica que incorporemos los nuevos productos a nuestra rutina de belleza de manera progresiva, permitiendo que nuestra piel adquiera tolerancia y vaya acostumbrándose a su uso para así evitar la irritación. 

Una vez tu piel haya adquirido cierta tolerancia al nuevo cosmético, la primera forma de utilizarlo al mismo tiempo que otro activo potencialmente irritante es utilizándolos en rutinas alternas. De esta manera, si quieres utilizar dos productos que han de ser aplicados en tu rutina de noche, puedes tener dos rutinas de noche e ir alternando entre ellas. 

Si tu barrera de la piel se encuentra en buen estado y has adquirido una buena tolerancia a los activos que quieres combinar, está la posibilidad de utilizarlos en la misma rutina de belleza, pero esto es algo que debes juzgar por tu cuenta. Como decía al principio del artículo, tú eres quien mejor puede conocer tu piel, por lo que tendrás que valorar si realmente necesitas combinar los dos activos en la misma rutina, en unos casos será viable y en otros no será aconsejable. Ten en cuenta que cada piel es única (y cambia con el tiempo), por lo que hay cosas que te funcionarán mejor a ti que a otras personas y viceversa. Con frecuencia, verás que se recomienda no combinar estos activos potencialmente irritantes en la misma rutina de belleza, lo que se debe principalmente a que en muchos casos realmente no hay necesidad de hacerlo (si sueles tener la piel sensible lo entenderás). Al fin y al cabo, la paciencia y la constancia son las dos claves para conseguir los resultados que buscamos. En cualquier caso, te aconsejo ser cauto a la hora de realizar estas combinaciones y, ante el menor signo de irritación (rojeces, sensación de quemazón, picor, etc.) o de una barrera de la piel dañada, volver a una rutina básica de belleza hasta que se restaure.

Por último, con frecuencia me preguntáis por cosméticos que incorporan, en un mismo producto, varios activos potencialmente irritantes. Debéis considerar que los formuladores cosméticos tienen en cuenta esta circunstancia, por lo que desarrollan la fórmula final para que sea equilibrada (incorporando otros activos con propiedades antiinflamatorias o calmantes, por ejemplo) y que, en principio, no dañe nuestra piel. En cualquier caso, siguiendo las indicaciones que he incluido en este mismo artículo y en las demás guías del blog, podrás conseguir obtener el mejor resultado posible al tiempo que proteges tu piel.

 

Como puedes ver, hay muchas posibilidades a la hora de combinar distintos activos, y aunque algunos puedan ser potencialmente irritantes, siempre se pueden encontrar formas de incorporarlos a tu rutina de belleza para aportar a tu piel lo que necesita. 

 

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The Moisturizer

Soy Nacho, un apasionado de la cosmética. Me encanta aprender y compartir lo que sé sobre el cuidado de la piel y leo artículos científicos para que tú no tengas que hacerlo. Quiero romper estereotipos porque creo que la cosmética no tiene género: la piel es piel.

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